Cuando analices estos aspectos el siguiente paso es seleccionar 3 opciones del mercado así tendrás un rango más alto de comparativa.

Ahora acude a las páginas de los fabricantes, y asegúrate de encontrar un valor promedio para cada máquina e informarte del costo de su cartucho oficial, sus especificaciones, las cuales indican cuantas paginas imprime cada uno, recuerda que en práctica es un valor menor, debido que el cálculo de los fabricantes es del 5% de recubrimiento por página.

 

 

La mayoría de impresoras cuentan con varias funciones adicionales, a esto se le llama “multifuncional” o “todo en uno”, y se refiere a aquellas maquinas que “imprimen, escanean y fotocopian”, aunque estas funciones son muy similares también tienen sus variantes.

Por ejemplo, las más económicas exigen introducir hoja por hoja, mientras que las de más alta gama cuentan con una bandeja para de entrada en donde reposan las hojas que serán escaneadas o fotocopiadas directamente por la impresora, entre estas máquinas multifunción es posible encontrar aquellas que cuentan con escáner dual, el cual permite escanear las dos caras de una hoja al mismo tiempo.

En este caso, es importante tener en cuenta: si la impresora en la cual enfoca su interés incluye escáner, revise su resolución, puesto que los más básicos suelen usar 1.200 ppp o ppi (puntos por pulgada), pero si por el contrario, le interesa más un escáner profesional su resolución debe ser al menos 4.800 ppp.

Por último, recuerde que: Las impresoras de única función tienden a ser más módicas  y menos propensas a fallos, ya que tienen menos componentes.

 

 

 

La calidad de impresión de una impresora, independientemente de que sea de inyección o láser, se mide en ppp o dpi, es decir, puntos por pulgada. Cuan mayor sea este valor, más definición y detalle mostrará la impresión realizada. Por ejemplo, los modelos más básicos imprimen a 1200 ppp (resolución horizontal) y los más avanzados y profesionales superan los 4.000 ppp.

Por supuesto, en la calidad de impresión no influye solo la resolución. También entran otros aspectos como la fidelidad del color, gamas de negros y grises, etc, por lo cual aconsejamos realizar una investigación más profunda acerca de estos temas y así cumplir con la satisfacción de sus necesidades, proceso que resulta mucho más fácil y cómodo gracias a las miles de opciones encontradas en internet.

 

 

Al momento de adquirir una máquina de impresión es importante tener claro el tipo de tecnología que se quiere utilizar para el proceso y de la misma forma el funcionamiento y constitución de la misma.

Las impresoras de inyección son más económicas y ofrecen una buena calidad a la hora de imprimir documentos, también mejores resultados en impresiones de imágenes y/o fotografías utilizando el papel fotográfico indicado. (punto para inyección)

Sus desventajas más frecuentes, los más lentas que las laser, consumen más tintas y el cambio de cartucho debe ser más frecuente, aunque es más económico.

Para el problema del cambio de cartucho las principales marcas popularizaron las impresoras de tinta recargable, el pionero fue Epson seguido de canon y HP; utilizan unas botellas de tinta que recargan unos tanques que hay en la propia impresora. Estas impresoras manejan un costo más alto que las de inyección normal, pero en cuanto a costes de impresión se reducen en un 75%. Es una buena herramienta a tener en cuenta si quieres imprimir muchas fotografías, o el entorno corporativo exige bastantes impresiones, y el tiempo de impresión no es relevante en el resultado final.

En cuestión de velocidad las mejores y más aptas para ello son las impresoras láser, estas tienen un ciclo de vida más largo, el suministro es un tóner a base de polvo y no de tinta, su principal mercado es el corporativo por la velocidad y la cantidad de documentos a imprimir, pero también es utilizada cuando las impresiones son mínimas y no tan periódicas, puesto que al no usar tinta no se seca como en las impresoras de inyección.

Para resumir las desventajas y ventajas del tipo de tecnología a continuación el siguiente cuadro.

 

 

 

Sin duda es la primer inquietud que surge al momento de la compra. Si solo vas a imprimir documentos de texto, o es una impresora casera para tareas sencillas como imprimir cartas, dibujos para los niños, proyectos escolares, etc, puede valer con una en blanco y negro. Hoy en día los precios se han igualado mucho, pero como siempre lo que hay que valorar es el precio de la tinta. Una impresora en color exige al menos tres cartuchos de color y otro negro.